viernes, 11 de noviembre de 2016

EL ELEVADOR

Todo comenzó un día frio de primavera, me dirigía al departamento de mi novio, ya que estábamos de aniversario para darle una sorpresa.

Me subí al elevador muy rápido, en él se encontraba un joven muy apuesto a simple vista, de cuerpo escultural y una mirada media perversa que llamo mi atención. De pronto el elevador se detuvo y se tornó muy oscuro, y desde el fondo se siente una voz muy calmada diciendo, “hola mi nombre es Sebastián no te preocupes que pronto nos sacaran de aquí”

Comenzó hacer mucha calor dentro del elevador y él me propone sacarme el abrigo, como me iba a sacar el abrigo cuando estaba casi desnuda, ya que lo que me había puesto era digno de una puta, porque esa era la sorpresa para mi novio,-“No gracias-“le respondí, aunque no lo veía sabía que había sonreído, más cuando me pregunta –“¿acaso estas desnuda?”-no me iba a quedar en ropa interior frente a un desconocido;  no alcance a contestar cuando siento su mano debajo de mi abrigo y la otra tapando mi boca-“O mi dios!! Me va a violar-pensé-

Su mano se iba deslizando entre mis piernas y aunque las apreté, él con su fuerza varonil se las ingenió para introducirla, tocando con sus dedos por encima de mi ropa interior –“¡Mira que zorra! te has mojado a penas te toque”-me sonroje por su comentario.

A pesar de estar asustada lograba excitarme-“no hare nada que no quieras”- susurro en mi oído, no sé qué me llevo a seguir su juego entregándome a sus caricias –“te puedo hacer cosas más ricas si me dejas”- me decía en tono excitante, a penas termino su frase, abre mi abrigo dejando relucir mi cuerpo, tomo uno de mis pechos sin previo aviso estrujándolo en su boca-“ que ricas tetas!”- al oírlo me excitaba, además él no dejaba de hurguetear  por cada rincón

No sé cómo me manejaba con tanta naturalidad, jamás había hecho algo parecido, me entregaba sin culpas a sus caricias lujuriosas y sus frases perversas que solo hacia desearlo más. Nos acomodamos en el suelo del elevador, sintiendo la calidez de su lengua saboreando cada espacio de mi intimidad, sentí uno de sus dedos indagando entre mis nalgas –

“Que haces?”- pregunte excitada –“te dije que te haría cosas más ricas” respondió -dejo de lamer, se mojó dos de sus dedos y los introdujo en mí , gemí entre dolor y placer, mientras él lamia nuevamente endureciendo su lengua para penetrar mi cavidad ,  sin    dejar de introducir sus dedos en mi trasero, las sensaciones eran múltiples al sentir su ataque , teniendo cada rincón a su merced –“que zorrita tan sabrosa-“decía cada vez que se deleitaba con mi humedad, y al  escuchar de pronto el ruido del cierre deslizándose me hizo excitarme más.

Su pene duro, erecto, expuesto para mí, solo reflejaba lo deseoso que se encontraba por tal situación;  Con su fuerza me voltea –“que rico culo puta “- expreso mientras rosaba su miembro –“te lameré tu culo, como lo hice en tu zorra, pedirás a gritos que te lo meta”- y así lo hizo, atacaba mi parte trasera con su lengua, sin olvidar de penetrar mi vagina, me sentía una verdadera puta al verme ahí expuesta a sus deseos más carnales. Cuando sin darme cuenta sentí su miembro erecto penetrando en mí,
 Yo estando tan excitada, por todo su juego previo, que el dolor de la penetración era placentera,-“uuuuuyyyyy putita, que culo más sabroso!!!”- decía dando envestidas una y otra vez, -“así , muévete rico-“ cada penetración me estremecía , aún más porque él no dejaba de jugar e introducir sus dedos en mi vagina , a si fue por un rato , que de tanto sentir placer fue inevitable que llegara a mi clímax, dando convulsiones estremeciendo cada rincón de mi agitado cuerpo.

Él seguía penetrando, cuando de pronto oímos un grito –“hay alguien ahí?”- eran los rescatistas –“ o mi dios ¡¡¡ y yo aún ahí desnuda siendo penetrada por este hombre exquisito que ni se inmuto al escuchar las voces”- pensé, -“ya pronto los sacáramos, no se preocupen”- decían-y él solo respondió con total naturalidad, ok gracias, mientras susurraba –“que rico te has ido putita, déjame seguir metiéndolo para irme yo”- siguió con sus envestidas mucho más duro afirmándose de mis caderas ,penetrando fuerte y cada vez más rápido ,que al escucharlo respirar agitado y excitado como estaba en ese minuto , realmente era una sinfonía de melodías extremadamente excitante para mí , que provocaba tener un segundo orgasmo acompañando el suyo. –“ha sido delicioso tomar tu culo putita”- yo agotadísima por lo acontecido, que no fui  capaz de responder arreglándome justo a tiempo que entran los rescatistas.

Desde esta experiencia deliciosa con un desconocido, lo llevo en mis sueños más perversos, cuando lo vuelvo a encontrar y soy suya nuevamente.


Fin 

2 comentarios: