EL ELEVADOR
Todo comenzó un día frio de primavera, me dirigía al departamento de mi
novio, ya que estábamos de aniversario para darle una sorpresa.
Me subí al elevador muy rápido, en él se encontraba un joven muy
apuesto a simple vista, de cuerpo escultural y una mirada media perversa que
llamo mi atención. De pronto el elevador se detuvo y se tornó muy oscuro, y
desde el fondo se siente una voz muy calmada diciendo, “hola mi nombre es
Sebastián no te preocupes que pronto nos sacaran de aquí”
Comenzó hacer mucha calor dentro del elevador y él me propone sacarme
el abrigo, como me iba a sacar el abrigo cuando estaba casi desnuda, ya que lo
que me había puesto era digno de una puta, porque esa era la sorpresa para mi
novio,-“No gracias-“le respondí, aunque no lo veía sabía que había sonreído, más
cuando me pregunta –“¿acaso estas desnuda?”-no me iba a quedar en ropa interior
frente a un desconocido; no alcance a
contestar cuando siento su mano debajo de mi abrigo y la otra tapando mi boca-“O
mi dios!! Me va a violar-pensé-
Su mano se iba deslizando entre mis piernas y aunque las apreté, él con
su fuerza varonil se las ingenió para introducirla, tocando con sus dedos por
encima de mi ropa interior –“¡Mira que zorra! te has mojado a penas te
toque”-me sonroje por su comentario.
A pesar de estar asustada lograba excitarme-“no hare nada que no
quieras”- susurro en mi oído, no sé qué me llevo a seguir su juego entregándome
a sus caricias –“te puedo hacer cosas más ricas si me dejas”- me decía en tono excitante,
a penas termino su frase, abre mi abrigo dejando relucir mi cuerpo, tomo uno de
mis pechos sin previo aviso estrujándolo en su boca-“ que ricas tetas!”- al
oírlo me excitaba, además él no dejaba de hurguetear por cada rincón
No sé cómo me manejaba con tanta naturalidad, jamás había hecho algo
parecido, me entregaba sin culpas a sus caricias lujuriosas y sus frases
perversas que solo hacia desearlo más. Nos acomodamos en el suelo del elevador,
sintiendo la calidez de su lengua saboreando cada espacio de mi intimidad,
sentí uno de sus dedos indagando entre mis nalgas –
“Que haces?”- pregunte excitada –“te dije que te haría cosas más ricas”
respondió -dejo de lamer, se mojó dos de sus dedos y los introdujo en mí , gemí
entre dolor y placer, mientras él lamia nuevamente endureciendo su lengua para
penetrar mi cavidad , sin dejar de introducir sus dedos en mi trasero,
las sensaciones eran múltiples al sentir su ataque , teniendo cada rincón a su
merced –“que zorrita tan sabrosa-“decía cada vez que se deleitaba con mi humedad,
y al escuchar de pronto el ruido del
cierre deslizándose me hizo excitarme más.
Su pene duro, erecto, expuesto para mí, solo reflejaba lo deseoso que
se encontraba por tal situación; Con su
fuerza me voltea –“que rico culo puta “- expreso mientras rosaba su miembro
–“te lameré tu culo, como lo hice en tu zorra, pedirás a gritos que te lo
meta”- y así lo hizo, atacaba mi parte trasera con su lengua, sin olvidar de
penetrar mi vagina, me sentía una verdadera puta al verme ahí expuesta a sus
deseos más carnales. Cuando sin darme cuenta sentí su miembro erecto penetrando
en mí,
Yo estando tan excitada, por
todo su juego previo, que el dolor de la penetración era placentera,-“uuuuuyyyyy
putita, que culo más sabroso!!!”- decía dando envestidas una y otra vez, -“así
, muévete rico-“ cada penetración me estremecía , aún más porque él no dejaba
de jugar e introducir sus dedos en mi vagina , a si fue por un rato , que de
tanto sentir placer fue inevitable que llegara a mi clímax, dando convulsiones
estremeciendo cada rincón de mi agitado cuerpo.
Él seguía penetrando, cuando de pronto oímos un grito –“hay alguien
ahí?”- eran los rescatistas –“ o mi dios ¡¡¡ y yo aún ahí desnuda siendo
penetrada por este hombre exquisito que ni se inmuto al escuchar las voces”-
pensé, -“ya pronto los sacáramos, no se preocupen”- decían-y él solo respondió
con total naturalidad, ok gracias, mientras susurraba –“que rico te has ido
putita, déjame seguir metiéndolo para irme yo”- siguió con sus envestidas mucho
más duro afirmándose de mis caderas ,penetrando fuerte y cada vez más rápido ,que
al escucharlo respirar agitado y excitado como estaba en ese minuto , realmente
era una sinfonía de melodías extremadamente excitante para mí , que provocaba
tener un segundo orgasmo acompañando el suyo. –“ha sido delicioso tomar tu culo
putita”- yo agotadísima por lo acontecido, que no fui capaz de responder arreglándome justo a
tiempo que entran los rescatistas.
Desde esta experiencia deliciosa con un desconocido, lo llevo en mis
sueños más perversos, cuando lo vuelvo a encontrar y soy suya nuevamente.
Fin
Que peligro público eres..jijiji
ResponderEliminarComenzando desde el principio a leerte. Tienes todo lo que me gusta...
ResponderEliminar