martes, 15 de noviembre de 2016

MI FLAMANTE CABALLERO


Llevábamos  3 semanas o más, ya no recuerdo bien, hasta podría decir que quizás un mes , que estábamos ensayando una obra con Alfonso para la presentación  de fin de año, con mucha responsabilidad ya que éramos los protagonistas de esta dramática historia de amor llamada romeo y Julieta-
Cursábamos segundo año de universidad, éramos excelentes amigos, ninguno de los dos teníamos pareja o responsabilidades en ese momento, concordamos juntarnos en su casa para sacar algunos detalles de la presentación, que se acercaba a pasos agigantado.
Estábamos en su garaje practicando nuestros diálogos, introduciéndonos en los personajes y épocas; en un momento nos salimos del sistema, caímos sin darnos cuenta en una interacción más personal, más profunda, más erótica, sin salirnos de los personajes, solo que esta vez inventamos nuestro propio diálogos …..



Mi dulce caballero desea extasiarse con mis bondades?

Le insisto, mi señora. Sería de otro mundo si no quisiera. Que fiesta armaría con mis manos y mi boca ante semejante escenario

Enserio me derrito cada vez que usas ese leguaje en particular

Si usted se derritiese, señora mía, que delicia sería poder beberla hasta la última gota, deleitándome de tal embriagador brebaje, con cálida existencia


Y ahí estaba yo sumergida en el personaje  y no puedo negar que me excitaba tal jueguito y solo decidí continuar….


Si la tuviera ahora en mis manos …sin dejar de mirarla extasiado, probaría que tan duras y calientes se colocan las cimas de esas montañas prodigiosas con que me regala, mientras mis manos la recorren buscando esos rincones escondidos y lujuriosos

Jajajaj gracias en verdad por eso

El problema, mi señora, es que las ganas de recorrerla con mi boca desde sus pies hasta su boca se tornan irrefrenables y con especial dedicación a sus TAN deliciosas bondades, como bien usted refiere

Perdone usted mi cometido, no he querido embriagarlo con tan pecaminosas situaciones, más sabiendo que mi dulce caballero es torturado con estas bondades….


Ahhh dios mío…al escucharlo  sentía que me transportaba a un lugar mágico, y que mejor en brazos de un flamante caballero, sus palabras avivaban mi imaginación, tales sutiles y delicadas descripciones me tenían extasiada de querer más… de quererlo en particular a él entre mis piernas, sentir como se transformaban sus palabras en caricias reales, sentir en verdad, como sus manos jugaban con mis pezones, o que en realidad estuviera lamiendo de mis jugos, en ese minuto que me deje envolver por sus palabras.


Pecaminosa situaciones!!! Ardería en el infierno con tal de llenarme con tales manjares, mi señora!! Y la tortura, viera usted, supiera usted lo que esa dulce tortura produce, más cuando la imaginación es tan viva y fecunda

Estaría dispuesto, oh mi caballero de sufrir tal destino infortunado de consumir a a su merced en las llamas del infierno, solo por un brebaje de esta, su señora?

Es tal deseo que me embriaga, que sería capaz de , cual Dante, recorrer el infierno, con tal de solazarme con tales vistas y gustos mi señora.

Me ha dejado perpleja, debo decir, que jamás imagine, que usted, galante caballero, quisiera ser consumido a tal punto que mis bondades lo llevaran a sufrir el peor de los destinos, solo para deleitarse de la piel, el perfume, el sabor, y lo pecaminosa que puede llegar a ser , esta su señora…

No sospecha usted, mi señora, lo que harían estas manos y esta boca en este mismo instante, para saborear esa, espero , evidente humedad, que la consume despacio. Asimismo, no debe sorprenderse de mi ánimo, ya que llenarme el gusto de sus bondades, sería un placer de gran envergadura, que le aseguro, no la dejaría indiferente.


Seguía sumergida en sus palabras, deseosa que me llevara a donde estaba él, solo quería sentir su gran miembro penetrar mis cavidades, que se diera cuenta, cuan húmeda y excitada me colocaba cada una de sus frases ….


Me sonroja sus palabras, con sabor a pecado

Me encantaría saber y ver qué TAN sonrojada está…

No apreciara mi color de vergüenza, ya que no es precisamente un sonrojo a simple vista, más bien, es uno que se lleva por dentro y consume

Insisto, no sabe usted lo que haría ahora… y desde donde me gustaría estar mirando su sonroje…

En la entraña del deseo… ese infierno que muchos anhelan penetrar

Mi lengua estaría ya saboreando ese deseo… y mis oídos estarían llenos de sus suaves gemidos y cálidas insinuaciones

Se daría cuenta ya, que solo sus palabras me han llenado de éxtasis al imaginar cada una de ellas?

Tan húmeda esta ya, que con el contacto de mi lengua podría saborear esos ocultos  manjares?

Tan húmeda como riachuelo, deseosa de su merced. Queriendo tener tal experiencia pecaminosa, consumida entre caricias y su apetecible desenfreno

Ay , mi señora, con que ganas entraría por completo a tales cálidas y húmedas profundidades, acariciando con mi boca su piel ardiente, mientras mis manos recorren su cuerpo y las suyas se aferran al mío como si no hubiese un mañana… con qué ganas me llenaría la boca con esos botones endurecidos y los disfrutaría con fruición y placer

Ah, mi señor!!!, tenga piedad de mí y esta imaginación que me volverá loca

Piedad tenga usted de mí, que encendió una antorcha que me consume y que matan por saborearla. Quiero ese pecho generoso entre mis manos, para que mi boca se haga una fiesta, mientras llego hasta el fondo de sus deseos más mojados

Muero ya, por eso que describe tan deseosamente, por sentir las caricias recorriendo, escuchar cómo se va agitando con el movimiento de nuestros cuerpos al hacer el reconocimiento uno del otro, oh mi dulce caballero!!! Me ha llevado al infierno con usted, solo por desearlo tener entre mis brazos

Que tan mojada esta mi señora? Por facie, dígalo, porque su caballero está hirviendo de ganas y lujuria pecaminosa y casi animal. Dígalo , mi señora.

Al nivel de traspasar mis ropas intimas…..


En eso que estábamos ahí, envueltos en este fascinante relato, excitados los dos la verdad, nos quedamos viendo y en preciso momento que dejaríamos el jueguito de lado para ser realidad cada palabra, entra su madre y nos echa a perder todo …-ahh estaban aquí, la cena está servida, después siguen ensayando, entren ya…- nos miramos mutuamente y nos sonreímos, pedí permiso para ocupar su baño, ya que a pesar de no poder culminar en lo que realmente deseábamos, mi calentura no se había desaparecido en lo más mínimo, mi calzón estaba empapado, así que solo opte por  auto satisfacer mi deseo… introduciendo mis dedos en mi humedad…jugueteando con mi clítoris e imaginándome a este apuesto caballero, que penetraba una y otra vez, hasta llevarme almas único y exquisito de los orgasmos.

2 comentarios:

  1. Muy original la situación y uso del lenguaje, se crea una tensión muy agradable y bien finalizado :)

    ResponderEliminar
  2. Lástima la interrupción en preciso momento mi señora

    ResponderEliminar